sábado, 16 de enero de 2016

La chispa de un buen amigo

La chispa de un buen amigo y excelente escritor.
humor en su más puro estilo. o sea, la vida misma. vale la pena leerle.

lunes, 2 de septiembre de 2013

DEJA DE LABRAR SILENCIOS.







         DAME.

 
 
 
 
 
Dame sueños que comprar
paisajes que dibujar
amores que recordar,
mil historias que explicar
silencios y risas que amar,
susurros y besos que dar
sonrisas que regalar,
y cuentos para contar.
Estrellas para mirar
montañas que escalar,
caricias para gozar,
cumbres que desdibujar
olas para cabalgar,
y campos para labrar.
Dame  amor de ida y vuelta,
que no pueda rechazar.
Dame tu cuerpo que amar,
tus pupilas que alumbrar
noches para recordar,
sabanas para ensuciar,
relojes sin minutero,
música para escuchar,
y horas para no contar.

 de mi libro  del mismo título de editorial Novum.

lunes, 5 de agosto de 2013

ABRIENDO LA MAÑANA

Hoy por fin, he abierto la mañana,

había en el aire un cierto olor

a pan caliente.

Las calles aún no están  agobiadas,

por la calentura de la incertidumbre.

Las farolas frescas del olor a humo,

se permiten el lujo de llorar penumbras,

sin despertar sospechas con metáforas.

 

Los bancos y las aceras, son algo líquido,

perdidos en  el preludio   de las intenciones,

buscando una  palidez sin dimensiones.

La noche   apenas cruje  entre los dientes

del amanecer,

y se ahoga en las marismas de renglones

de los primeros resplandores.

El silencio, respira, se palpa, se siente.

 

Sus pensamientos llegan a mis manos.

No hay lloros de alquitrán.

                                                                  

Ni gestos cotidianos.

Ni pelusillas incrustadas  en la conciencia.

Ni la herrumbre del intelecto.

Ni la metamorfosis de las desolaciones.

Ni manchas  donde asome la hipocresía.

Ni pensamientos de  cumbres retorcidas.

Ni el oscuro  sabor de los deseos.

Ni personas con el olor de la defecación.

 

Podemos soñar con  transeúntes celestiales,

con la suspicacia de la serenidad.

Con frases de amor insustanciales.

Con el tierno brote de los árboles.

Con cortinas de lluvia lavando quimeras,

Con  prados mirando a la eternidad.

Con deseos perdidos en la vacuidad.

Con  minuetos perdidos en la hilaridad.

 

La calle olía, a puesta, tan limpia,

tan amable.

 Aún era inocente.

 

Me quedo en el portal, no quiero mancillarla.

Como el vino frío, está  fresca y excitante.

 

Vestida con  la sensualidad de los cachemires.

 

No se debe esparcir,                                                                                             

ni una sola migaja por el suelo.

 

Hoy no voy a salir.

 

sábado, 27 de abril de 2013

EL NO PENSAR

Rafael reflexionaba sobre la conveniencia o no, del no pensar.

El día había sido placentero, la tarde fresca.
Siempre que podía, salía por las mañanas.
Caminaba sin rumbo y sin ganas, palpando las paredes de las casas, el grosor de las pintadas, oliendo las meadas, tocando la textura de las fachadas, leyendo los letreros del ayuntamiento. 

“Prohibido aparcar “
“Prohibido girar “
“Prohibido hacer aguas menores “
“Prohibido pasar “
“Prohibido mendigar”
“Prohibida la venta ambulante”.
Prohibido, prohibido, prohibido, prohibido………..

Un día, en el que Rafael se olvidó en casa la sensatez, su mano, ebria del poder  que da  el peligro, escribió: ( Rafael mirando para otro lado ). 

 Prohibido comer, vivir y joder.  

Y como los del pueblo, por aquel entonces, ya tenían en las venas la sabiduría de la escritura, no se privaban de aportar su granito de arena, más que de arena, de lápiz de carpintero, algún tizón apagado y más de un residuo mal limpiado por las prisas. Rafael, que por otra parte tenía los pensamientos más flacos que alfileres, le complacía sobremanera la labor del no pensar, y se entretenía con muy buen estilo, leyendo las aportaciones gratuitas y desinteresadas de sus convecinos, fruto,  muchas de ellas, de su ingenio, o de sus necesidades.

 “Yo vendo, la felicidad perdida “
“ Yo compro, soledades usadas “
“Yo, amo a Clarita “
“ Regalos mis tres vacas, a quien haga callar a mi mujer “
“Se ha perdido perro de lanas, si lo encuentra, se lo queda, por favor, que no cabe en casa.”
“ Juan, cornudo, que todo el mundo sabe lo de tu mujer,!!! Y tú sin enterarte, serás gilipollas …

Un poco más abajo, y con letra infantil: 

Mi papá se llama Juan, elis, elis.

A Rafael le gustaba perderse por las calles, caminaba con  su oído filtrando las palabras, con sus ojos, los gestos de vidrio de las caras, la hueca placidez de las ventanas, el cansino paso de lo dejado atrás y no poder usarlo, el porvenir sin controlarlo, fundido en el presente, ulcera  tenaz de la impostura.
Y caminaba, caminaba con su ritmo aflanblado  y  sus manos flácidas, con venas ajadas  y toques de censura, con su rostro casi formando  paralelo con lo orondo de su panza y el gesto del ser, que se cree feliz con lo que tiene.

A veces, se sentaba en el único banco de la plaza, bajo la sombra de una jacaranda mal formada, y su no pensar en nada, se solazaba con los diálogos sueltos de las vecinas.

Era su forma de estirar los días. 

-Digo yo, que me dijeras.
-Qué ?
-Le dieron el trabajo a tu niño ?
-Le dieron, le dieron. 
Y otra. 
-Con Dios, vecina.
-Con Dios.
Un poco más lejos.
-Maríaaaa!!!
-Queeee .?
-Vente un ratico pá mi casa.
-Que no, que estoy en el tema de la limpieza !!!.

Rafael caminaba, no sabía si pensar, si pensar en la puta vida que llevaba, en su mujer, en los pelillos de las tetas de su mujer, en la olor de su sobaco, en sus vestidos ceñidos, pues se cree una odalisca, aún que Rafael sabe de sobra que es una bombona de butano.

Con los niños, ni nombrarlos, pobrecitos míos !!!!...

Con su trabajo, cuando le preguntan, Rafael pone una expresión muy dulce en la cara.

-Trabajo con la ecología- contesta  poniendo cara de poker.
-Ahhhhhh,- le responden con igual cara.

Rafael, hace una pausa, les mira.

-Controlo el flujo y reflujo de las aguas.
-Ya, las aguas, claro, claro, las aguas…puñetero……….que bien!!, y seguro que no te cansas nada.
-No, claro, nada, ya se sabe, el flujo y el reflujo…-asegura Rafael con aire convincente- Pero, eso sí, responsabilidades, todas, todas, no te creas tu.!!!

Rafael sonríe como ve en la tele a los políticos, con sonrisa  de triunfador y pensando; “aquí me las den todas.”  ( los políticos siguen sonriendo, pobrecitos batracios ).

También lo suyo, bien mirado-piensa- es un oficio interesante, trabaja para la municipalidad, como controlador de calidad del sector de aguas residuales .

Afortunadamente, Rafael, no tiene odiseas, ni
los conflictos de Hamlet, ni en su casa, le espera ninguna Penélope.

domingo, 27 de mayo de 2012

Mi primer libro. Una terapia. Muchos años vividos, gozados y sufridos, ( como todo el mundo, supongo)
La vida te lleva a través de ondas concéntricas, a caminos, puentes, ríos olas bajíos, desiertos, oasis, penas, alegrías, y tu huyes, pero la soledad te sigue y carboniza las palabras.
Mi primer libro se titula: DEJA DE LABRAR SILENCIOS. De Editorial Novum.

Mi nombre Maria Dolors ( ABASILENCIO)
Mis versos. Mensajes a una misma, que se filtran en las venas del aire y confunden el amor, con lo olvidado.

Aún tengo fuerzas para levantarme. Y el ocaso, lo he abandonado adrede.

link: http://novumpublishing.es/novedades.html?tx_mdprodukte_pi1%5BshowUid%5D=10819&tx_mdprodukte_pi1%5Bpointer%5D=1&cHash=75391204335742fc5850b239582feb24


LA AGONIA DE LA AURORA.

(fragmento )
el sol no quiere,
manos libres a la envidia,
dar de comer al dolor,
coronas a la esperanza,
con leche sal y mostaza...


ME ASOMO A TU MAÑANA.

Y veo el agobio de la calle qué llama quejumbrosa a los portales y araña las noches llenas de niebla de tu mediocridad.
Veo tu calle , donde tristes árboles con sus tristes noches; se ahogan en las marismas de los primeros resplandores que pugnan por salir entre dolores de vientre del firmamento.
Veo los pringosos salivazos enganchados en el banco de un borracho, hecho hogar por su pobreza.
Los quicios de los soportales, llenos de mugre de tantas manos que se apoyan en ellos

llenas ellas también, de rabia y hiel.
Los faroles torcidos con su alta luz de acero y las fachadas color de hollín que apenas se tienen en pie en la esperanza que no termina de llegar.
La sombra de la calle con alas de murciélago, peleando por salir de tanto olor a brócoli,

alubias, cebollas y cloacas.

Y en el medio de la calle,

me parece ver a un hombre enteco que camina a trompicones, por el mundo pornográfico de la miseria.

Trampea la esperanza con aleteos de pájaro perdido, intentando aterrizar en los aledaños del gobierno teocrático del más allá.

Va viviendo a golpes de sabieza, rozando con el dedo el portal de la locura, aferrándose a la inercia de no ser él, solo su fantasma.

Saborea la vida con griales tirados por las esquinas, y los guarda con la señora Ingratitud en las alforjas , llenas de lunas ,con ausencias de sofismas.

A la calle le llegan los deseos de micción de los portales. Las ansias de luz de los balcones, los agresivos remolinos del viento, ( no quiere estar aquí, quiere levantar cometas ).

El hombre enteco piensa: Estoy solo, no hay nadie más con la miseria.

Podría huir de mi mismo.

Nadie me ve.

No se como me llamo.

No soy culpable de lo que me pasa.

No soporto este hedor.

Puedo irme ahora mismo.
Me voy.

Nota: Registrado a la propiedad intelectual.